Frutos Secos, exquisitos y nutritivos, además sin gluten

De enorme aporte nutritivo, los frutos secos requieren poca preparación y pueden comerse enteros, picados, molidos, al natural, tostados, cubiertos de chocolate o como ingrediente secreto en platillos especiales. Usted los conoce, y le interesará saber más de ellos

Quién lo hubiera dicho, los frutos secos fueron esenciales en la alimentación del hombre de las cavernas y aun en nuestros días podemos disfrutar de ellos, como botana, golosinas o acompañando alguna carne; además, de algunos se obtienen aceites o bien son empleados para elaborar mantequillas o harinas.

Se llama frutos secos a aquellos que no tienen textura blanda cuando están maduros y tienen apariencia como de madera. Se recomienda masticarlos muy bien para que no resulten indigestos.

Para quienes tienen dudas acerca de los beneficios a la salud, vale la pena mencionar que reciente estudio científico demostró que las personas que comen frutos secos cinco o más veces por semana tienen la posibilidad de reducir en 50% el riesgo de padecer enfermedades de corazón en comparación con los que nunca los consumen, gracias, principalmente, a que disminuyen las concentraciones de colesterol en la sangre.

¿Requiere usted más información nutrimental de los frutos secos? Aproximadamente 25% de su constitución es proteína y 14% fibra, además de que son fuente importante de calcio, hierro, vitamina C, B 1 (tiamina; mejorando fatiga, mala memoria y depresión) y B 3 (ácido nicotínico; induce el buen estado de células, incluyendo neuronas y las de la piel). A continuación, los frutos secos de mayor consumo en México:

Almendras (Prunus amygdalus) . Poseen elevado contenido de ácidos grasos, los cuales previenen la formación de coágulos en la sangre, ayudan a regular la presión sanguínea y disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos (principales tipos de grasas presentes en la sangre). Tienen cantidades significativas de vitamina E, lo que se traduce en retraso en el envejecimiento celular, además de que brindan importante aporte energético, calcio y fibra.

Avellanas (Corylus avellana) . Son buena fuente de fósforo, potasio, magnesio, manganeso, cobre y, en cantidades moderadas, de calcio y hierro. Especialmente ricas en ácidos omega 3, el cual aumenta la flexibilidad de las arterias y activa el proceso antiinflamatorio que reduce el riesgo de padecer artritis, cáncer, diabetes y envejecimiento prematuro de las células. Su vitamina E alivia la fatiga, previene y disuelve coágulos sanguíneos, protege a los pulmones de la contaminación, proporciona oxígeno al organismo, acelera la cicatrización de quemaduras y ayuda a prevenir abortos espontáneos y calambres en las piernas.

Cacahuate (Arachis hypogaea) . En porciones moderadas es recomendable durante el embarazo por su contenido de ácido fólico, el cual previene d efectos en la formación del nuevo ser . Su gran aporte de azufre lo convierte en un desinfectante de las vías respiratorias, aunque también posee en menor cantidad sodio, hierro, cobre y fósforo; sus proteínas son mejor aprovechadas por el organismo gracias a la presencia de magnesio. A pesar de las propiedades que ofrece este fruto, su consumo es recomendado en cantidades controladas, y preferentemente tostados en vez de crudos, ya que si abusamos pueden ser difíciles de digerir.

Castaña (Castanae mill) . A diferencia de la mayoría de los frutos secos, esta es especialmente rica en hidratos de carbono, fundamentalmente en forma de almidón, así como en fibra; además, contiene cantidades considerables de potasio, magnesio, hierro y fósforo, y es rica en vitaminas E y C, las cuales se pierden en parte al asarlas o cocerlas. Su aporte de proteínas y grasas es escaso.

Coco (Cocos nucifera ). Contiene varias vitaminas, una de ellas la B 9 (ácido fólico), fundamental para el desarrollo del sistema nervioso e imprescindible en caso de mujeres embarazadas; también proporciona vitamina E, que no sólo protege de enfermedades cardiovasculares, sino además permite que la piel se mantenga en muy buen estado. Fibra, proteínas y magnesio se encuentran en grandes cantidades, así como grasas saturadas que son dañinas al organismo, razón por la cual su consumo debe ser controlado; es muy recomendable en personas con diabetes por su moderado aporte de hidratos de carbono.

Nueces (Juglans regia) . Han demostrado en numerosos estudios que protegen al sistema cardiovascular y al cerebro por su alto contenido en ácidos omega 3, fósforo y magnesio; además, su aporte de ácido linoléico ayuda a bajar el colesterol, prevenir enfermedades cardíacas y coágulos, mantiene la salud de los vasos sanguíneos y reduce la tensión arterial. Asimismo, resultan muy útiles en el síndrome premenstrual por su riqueza en vitamina B 6 , ya que colabora en la producción de glóbulos rojos (contenidos en sangre y encargados de transportar oxígeno a todo el cuerpo). Asimismo, rehidratan la piel por contener zinc y vitamina E. Particularmente su vitamina B 9 mejora depresión, estrés y fatiga. Aunque en poca cantidad, las nueces contienen algo de vitamina C, cosa muy rara dentro del grupo de los frutos secos.

Piñones (Pinus L.) .  Son los frutos del pino piñonero (Pinus pinea ), el cual crece en bosques donde difícilmente hay pesticidas o productos químicos que los contaminen. Son altamente recomendables en etapas de crecimiento de los niños, así como para las personas que sufren osteoporosis o descalcificación, debido a su riqueza en calcio y magnesio. Ayudan a reducir el colesterol y sus consecuentes enfermedades cardiovasculares; aportan a deportistas y a quienes gastan mucha energía gran cantidad de minerales, como potasio, fósforo, magnesio, hierro, ácido fólico y calcio. Pese a que pueden comerse crudos o tostados, deben masticarse poco a poco a fin de facilitar su digestión y asimilación; su conservación es delicada, ya que se enrancian rápidamente.

Pistaches (Pistacia vera) . Son el fruto seco con más vitamina A ( necesaria para la vista, desarrollo de huesos, mantenimiento de tejidos y prevención de infecciones) y hierro; además, son ricos en proteínas, potasio, fósforo y cobre, e incluso contribuyen a bajar el colesterol; son excelente aperitivo en una dieta saludable. Ahora bien, aportan muchas calorías y en grandes cantidades son indigestos.

Resulta muy importante que cuando los compre escoja los frutos secos que estén cubiertos de cáscara, la cual los protege, conserva su sabor y ayuda a que no se vuelvan rancios con el paso del tiempo. Si ya no cuentan con esta envoltura natural, compre los envasados al vacío que se venden en frascos de cristal o bolsas herméticas o en lata, ya que así conservarán su máxima frescura; pueden durar varios meses almacenados en el refrigerador.

Los frutos secos son una elección ideal para las personas que siguen régimen alimenticio de bajas calorías o no consumen carne, ya que controlan las “punzadas” de hambre sin efectos indeseables.

¿Sabría el hombre prehistórico la gran cantidad de nutrientes que contenían los frutos secos que consumía?, tal vez no; pero seguramente los buscaba para reponer las energías perdidas después de una jornada agotadora, tal como puede hacerlo usted ahora.

Fuente: Salud y Medicinas

Suplementos de calcio

Recordemos que las personas con intolerancia al gluten, alérgicas o celíacas tienen más probabilidades de padecer osteoporosis y falta de calcio, esto debido a la falta de absorción de nutrientes o bien que se puede presentar también intolerancia a la lactosa.

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Son productos que se emplean en caso de que una persona adulta o niño no obtenga de su dieta la proporción que necesita de este importante mineral, o bien, porque los requerimientos que tiene del mismo son mayores de lo habitual.

El calcio es muy abundante en el cuerpo humano, pues representa entre 1.5 y 2% del peso corporal total de un adulto (entre 900 y 1,300 gramos en promedio). Se estima que cerca del 99% de este elemento se localiza en huesos y dientes, mientras que el tanto por ciento restante circula en la sangre o se encuentra en tejidos corporales, participando en la transmisión de señales del sistema nervioso y en la actividad muscular y del corazón.

Una disminución en los niveles de calcio en la sangre obliga al organismo a tomar el mineral que necesita de los huesos, y por ello es importante que el faltante sea compensado mediante el consumo de alimentos ricos en este elemento, como leche y sus derivados (lácteos), sardina, salmón, hortalizas de hoja verde, tofú, ajonjolí, amaranto, perejil y frutas secas.

Cuando el cuerpo humano es incapaz de mantener el contenido mineral del sistema óseo, ya sea porque la ingesta de calcio es menor que la demanda del organismo y/o porque se presentan factores que dificultan la regeneración de los huesos (como el climaterio o menopausia, en que disminuyen los niveles de hormonas protectoras en el cuerpo de la mujer, los estrógenos), éstos pierden densidad y se vuelven más delgados, porosos y frágiles, dando lugar a osteoporosis.

Así pues, en términos generales el consumo de suplementos de calcio es importante en la prevención y tratamiento de numerosas condiciones o padecimientos en donde la constitución del sistema óseo pudiera sufrir debilitamiento, aunque cabe mencionar que también se han descubierto beneficios adicionales, por ejemplo, en problemas circulatorios.

Uso extendido

Investigaciones científicas confiables y consistentes han demostrado que los suplementos de calcio son útiles en los siguientes casos:
Osteoporosis por edad. Durante el climaterio o menopausia (entre los 40 y 50 años) se presenta drástica disminución en la producción de estrógenos, y es una de las principales causas del debilitamiento del sistema óseo femenino. Para compensar dicha situación, muchos médicos recomiendan el uso de un suplemento de calcio, el cual actúa mucho mejor cuando se administra junto con fitoestrógenos (alimentos de origen vegetal que poseen sustancias similares a las hormonas femeninas) o terapia de reemplazo hormonal (en la que se administran las sustancias que ha dejado de generar el organismo).

Por su parte, la disminución de testosterona en varones (hecho que ocurre entre los 50 y 70 años) es factor de riesgo de osteoporosis, sólo que la pérdida de estos químicos protectores es menos drástica que en su contraparte femenina y, por tanto, la descalcificación ocurre con más lentitud. Por ello, para prevenir complicaciones se suele recomendar el consumo de suplementos a hombres mayores.

La forma más común de prevenir la pérdida de calcio en los huesos, tanto en pacientes del sexo femenino como masculino, consiste en el consumo constante de alimentos ricos en este mineral desde antes de cumplir 30 años, pues permite que los huesos se encuentren en buen estado y resistan mejor el envejecimiento. En este sentido, algunos médicos también recomiendan el consumo de suplementos de calcio desde antes de la tercera década de vida, sobre todo a mujeres con deficiencias en su dieta o que han sido madres.

Intolerancia a la lactosa. Se trata de una condición que se manifiesta con dolor abdominal, diarrea y flatulencia, y que se presenta cuando una persona es incapaz de digerir este tipo específico de azúcar que se encuentra en la leche y muchos de sus derivados.

El paciente debe omitir los lácteos de su dieta para evitar los molestos síntomas que caracterizan a este problema, pero al hacerlo se priva de una de las mejores fuentes de calcio en la dieta. Por tanto, es muy importante proporcionarle fuentes alternativas de este elemento, tanto a través de los alimentos como de suplementos.

Raquitismo. Es un trastorno pediátrico que ocurre por falta de vitamina D, la cual es una sustancia que permite la absorción de calcio en el intestino y que regula los niveles de este mineral en los huesos; por ello, puede generar debilitamiento óseo y deformidades esqueléticas.

Su terapia y prevención incluye alimentación rica en pescado, hígado y leche, mayor exposición al Sol (la luz del “astro rey” ayuda a que la piel genere vitamina D) y uso de suplementos de calcio.

Hipertensión gestacional. Varios estudios han demostrado que la administración de suplementos de calcio ayuda a controlar el aumento de la presión arterial que algunas mujeres sufren durante el embarazo, incluso cuando este problema se acompaña de acumulación de líquidos y pérdida de proteínas por la orina (preeclampsia).

Se debe subrayar que tanto hipertensión gestacional como preeclampsia pueden generar daños a diversos órganos del feto, como hígado y riñones, y que cualquier tratamiento que se emprenda debe ser supervisado por el médico.

Síndrome premenstrual. Se ha observado que las mujeres que consumen más calcio en su dieta tienen menos probabilidad de sufrir los molestos síntomas que llegan a experimentar días antes de la menstruación, como hinchazón abdominal, dolor de cabeza, inflamación en senos, retención de líquidos, acné, falta de concentración e irritabilidad. Los suplementos de este mineral pueden ser empleados en casos muy severos, bajo criterio del ginecólogo.

Embarazo y lactancia. Es muy importante que el calcio en la sangre de la madre se mantengan en niveles adecuados durante ambas etapas, pues con esto se garantizan tanto el buen desarrollo del feto como que el niño reciba la cantidad necesaria de este mineral para su crecimiento. A través de exámenes de sangre, análisis de la alimentación y observación de síntomas (como sufrir calambres nocturnos en las piernas), el médico puede contemplar la conveniencia de emplear suplementos.

Además de todo lo anterior, algunos trabajos científicos han demostrado cierta eficacia de los suplementos de calcio en pacientes con problemas circulatorios, como elevados niveles de grasas (colesterol y triglicéridos) en sangre, o deficiencias nutricionales en enfermedad celiaca (intolerancia al gluten, sustancia contenida en el trigo y en muchos alimentos procesados), anorexia (pérdida de peso por dejar de comer) o bulimia (episodios repetidos de excesivo consumo de alimentos seguidos de vómito o uso de laxantes), y desnutrición.

Administración responsable
A pesar de la invaluable ayuda que puede ofrecer un suplemento de calcio, su consumo no es cosa que deba tomarse a la ligera. Por principio de cuentas se debe señalar que cada uno de los padecimientos y condiciones que hemos señalado exige dosificación particular, dependiendo de la edad y gravedad del problema, además de que deberá evaluarse y ajustarse constantemente por el médico.

En segundo lugar, cabe señalar que el calcio que hallamos tanto en alimentos como en medicamentos no se encuentra en forma pura, sino que se asocia con otras sustancias, formando compuestos o sales, y que cada una de ellas es aprovechada de distinta manera por nuestro organismo.

En este sentido, existen suplementos elaborados con pidolato o fosfato de calcio, cuya efectividad es relativamente buena pero no tan alta como la que ofrecen los productos en cuya fórmula se incluye alguna de estas dos sales:

  • Carbonato de calcio. Es el compuesto que se emplea de manera más frecuente, pero requiere alta cantidad de ácido estomacal para su digestión; por ello, debe consumirse con alimentos; en ocasiones irrita la pared estomacal.
  • Citrato de calcio. Sin duda, es la forma suplemental que se absorbe mejor; no requiere la presencia de ácido estomacal extra para disolverse y, por tanto, es raro que genere molestias.

También hay que señalar que el consumo de suplementos de calcio debe apegarse a ciertas reglas y restricciones, a fin de prevenir efectos no deseados:

  • La dosis indicada por el médico debe respetarse en todo momento, ya que un incremento en ella puede desencadenar problemas digestivos como estreñimiento (dificultad para evacuar el intestino), inflamación abdominal y gases. Deberá consultarse al especialista cuando estos síntomas se presenten, a fin de ajustar la cantidad administrada.
  • Altas cantidades de calcio generan, asimismo, mayor propensión a desarrollar cálculos renales (piedritas al interior del riñón), además de que pueden esforzar de más a este órgano. Por ello es necesario que toda persona con problemas en el sistema urinario consulte al médico general o urólogo y le exponga su caso antes de emplear estos productos.
  • Debido a su intervención en funciones circulatorias y musculares, personas con problemas cardiacos y hormonales deben evitar el consumo de suplementos de calcio sin haber consultado al cardiólogo o endocrinólogo sobre su conveniencia.
  • Las evidencias médicas han mostrado la posibilidad de que el calcio no se absorba adecuadamente cuando se consumen fibra, café, refresco de cola, té negro, cigarrillos y laxantes (que aceleran la evacuación intestinal), por lo que se aconseja disminuir o erradicar su uso durante el tratamiento.
  • La vitamina D es necesaria para que el calcio se absorba, por lo que se recomienda el empleo de complementos alimenticios que la contengan o de aquellos suplementos de calcio enriquecidos con dicha sustancia. También es necesario que se tome el Sol durante 15 ó 20 minutos al día.
  • El consumo de grandes cantidades de calcio puede obstaculizar la absorción de magnesio y fósforo, por lo que el tratamiento prolongado para el fortalecimiento de los huesos debe contemplar el uso de multivitamínicos que ayuden al organismo a adquirirlos.
  • Algunas investigaciones han sugerido que los suplementos de calcio pudieran favorecer la aparición de cáncer (crecimiento de células malignas que forman tumores) en la próstata, por lo que a quienes se les ha detectado esta enfermedad o tienen propensión a padecerla, deben evitar su consumo o, al menos, consultar al urólogo antes de su empleo.
  • Hay medicamentos que pueden tener reacción adversa cuando se consumen en combinación con suplementos de calcio, por lo que se debe indicar al médico de cualquier tratamiento en curso.

Finalmente, queda señalar que en tiempos recientes se ha dado notable publicidad a algunos suplementos minerales “de origen natural”, como harina de hueso, dolomita, calcio de coral y caparazón de ostras, pues se dice que su aprovechamiento y absorción son mucho mejores que con aquellas fórmulas obtenidas en el laboratorio. Sin embargo, las pruebas científicas no han dado sustento a tal afirmación y, en cambio, han mostrado que estos productos pueden tener altas concentraciones de plomo, metal tóxico. Por ello le recomendamos evitar su consumo y optar por los productos que le recomiende su especialista.

 Fuente: Salud y medicinas

Palanquta de Cacahuate

 Les comparto un dulce muy mexicano fácil de preparar, rico, nutritivo y principalmente libre de gluten.

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Ingredientes :

  • 2 tazas de azucar
  • 1/2 taza de miel de maiz 
  • 1 pizca de sal
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 1/3 taza de agua
  • 1 taza de cacahuates pelados
  • 1 cucharadita de vainilla

Preparación ::

En una cacerola grande, ponga el azucar , miel, sal, mantequilla y agua. Caliente la mezcla revolviendo hasta que empiece a hervir. Agregue los cacahuates y deje cocer, revolviendo frecuentemente hasta que tome un color dorado claro. Agregue la vainilla y vierta el dulce sobre una làmina engrasada, procurando esparcirlo bien. Deje enfriar y pàrtalo en pedazos.

Si lo deseas, puedes agregar ajongolí (alegría o amaranto), pasas y semillas de calabaza peladas. (Como se muestra en la imagen)