Los celíacos multiplican el riesgo de fractura


En los niños con enfermedad celiaca hay que vigilar el estado de sus huesos, puesto que el riesgo de fracturas se eleva por diversos factores que se relacionan con una dieta que no está libre de gluten.

En un microsimposio sobre desarrollo óseo celebrado en el marco del congreso IOF/ Ecceo 2010, María Luisa Bianchi, de la Fundación Irccs, de Milán, ha comentado las relaciones entre la enfermedad celiaca y los índices de densidad de masa ósea. La alimentación y hábitos de la madre y la intervención de alteraciones genéticas explican buena parte del vínculo.

Según Bianchi, los estudios hablan de que un 80 por ciento de los menores diagnosticados con enfermedad celiaca tienen una densidad mineral ósea reducida. En concreto, la osteopenia se observa en alrededor de un 40 por ciento de los casos, mientras que la osteoporosis termina desarrollándose en un 30-68 por ciento. Con estos datos, el riesgo de fractura en un celiaco es más elevado, “unas cuatro y hasta ocho veces más”, concreta Bianchi. Estas cifras son iguales independientemente del sexo y de la edad; la muñeca, la pelvis, la tibia y la clavícula son las más afectados.

La investigadora ha destacado los datos de un estudio en el que participaron casi 21.000 celiacos. Un 8,7 por ciento sufrieron alguna fractura ósea, en comparación con un 6,1 en los casos control, que superaban los 96.500, unas cifras que no marcan una diferencia “pero que confirman que los celiacos tienen un riesgo elevado de fractura”.

La densidad mineral ósea se eleva de forma significativa en menores celiacos si se sigue una dieta sin gluten durante más de un año de forma continuada. En ciertos casos de la enfermedad se observan carencias transitorias de la hormona de crecimiento, por lo que una terapia de reemplazo puede ser beneficiosa.

Además, los niveles de ciertas citocinas aumentan si la dieta del celiaco no está libre de gluten. Las interleucinas 1 y 6, y el TNF-7 muestran valores alterados en estas circunstancias, pero no son las únicas alteraciones. “La vía Rankl/OPG queda modificada si la dieta contiene gluten”.

En ambos casos la actividad de los osteoclastos define las alteraciones. Para la investigadora, estudiar el alelo Il1B-511T es una buena vía para avanzar en el conocimiento. Pese a que la dieta libre de gluten parece permitir que todos estos problemas ligados a la densidad mineral ósea y el riesgo de fracturas se minimicen, no es suficiente con ello para acabar con el riesgo: el celiaco, de por sí, es más susceptible a las alteraciones óseas y en la genética reside parte del porqué. Aun siguiendo de forma estricta la dieta adecuada, el porcentaje de buena respuesta puede no superar el 30 por ciento en determinados grupos. Por ello, en ocasiones se recurre a los suplemetos de calcio y vitamina D, “pero sus efectos beneficiosos aún no están demostrados”.

Las mejoras en los índices de densidad mineral ósea sólo son posibles “si el diagnóstico de la enfermedad celiaca se produce antes de los dos años y éste viene acompañado de una dieta libre de gluten”.

Fuente: diariomedico

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