Monitoreo de la Enfermedad Celiaca: ¿Qué tan frecuente dar seguimiento? ¿Qué problemas pueden ocurrir?


Una vez más agradezco al Dr. Carlos Murillo por compartirnos el siguiente artículo.

El diagnóstico de la enfermedad celiaca se hace por la detección de anticuerpos específicos en la sangre (transglutaminas tisular, endomisio o anticuerpos de péptidos deaminados de gliadina) y los hallazgos característicos de inflamación en el duodeno (primera porción del intestino delgado expuesto al gluten).

La inflamación intestinal crónica también crea anticuerpos que pueden estar asociados con daño autoinmune a órganos distantes como la glándula tiroides, así como moléculas inflamatorias que promueven la pérdida de hueso. La enfermedad celiaca es única en comparación con otras enfermedades inflamatorias del intestino porque la causa, el gluten, es conocida.

La enfermedad puede ser tratada removiendo el gluten de la dieta que se encuentra en trigo, cebada y centeno, en la mayoría de los casos con recuperación total del daño en el revestimiento intestinal y recuperación de la absorción de nutrientes. Los síntomas gastrointestinales usualmente mejoran dentro de las 2 semanas de iniciar la dieta libre de gluten debido a la rápida regeneración de las células de la mucosa intestinal. La causa más común de falla en la mejoría con la dieta libre de gluten es la ingestión continua de gluten, con frecuencia sin intención.

¿Qué monitorear y qué tan frecuente?

Individuos con enfermedad celiaca necesitan ser monitoreados por un médico y un dietista para valorar la adherencia a la dieta, el estado nutricional y complicaciones. No existe un acuerdo sobre las directrices en cuanto al intervalo para el seguimiento. Inicialmente de 3 a 6 meses es adecuado para la mayoría pero aquellos con enfermedad más severa pueden requerir visitas más frecuentes. La mejoría en los síntomas y la conversión de los anticuerpos a negativo se correlaciona con la mejoría de la inflamación del intestino delgado. Los péptidos de gliadina deaminados y/o anticuerpos contra transglutaminasa en sangre son los más comúnmente monitoreados como una medición de la recuperación intestinal.

Una vez que ocurre la recuperación con la dieta libre de gluten, el monitoreo se puede extender a cada año o cada dos años, o algunas veces, especialmente en adultos, más tiempo. Sin embargo, si los síntomas o la deficiencia de nutrientes persiste a pesar de la dieta libre de gluten, puede ser necesaria una biopsia intestinal de seguimiento.

Las deficiencias de nutrientes mas comunes en la enfermedad celiaca son hierro, folato y calcio ya que ellos son absorbidos en la parte superior del intestino, el primer sitio de exposición al gluten. La baja en la masa ósea es común en la enfermedad celiaca y puede dar como resultado fracturas de huesos en adultos jóvenes que participan en deportes de alto impacto. Por consiguiente, los niveles de estos nutrientes y un estudio de densidad ósea son evaluados en adultos con enfermedad celiaca. Las deficiencias de vitaminas y minerales, incluyendo deficiencia de hierro y pérdida de masa ósea, con frecuencia mejoran con la sola dieta libre de gluten. Aquellos con enfermedad severa pueden requerir pruebas de sangre para otras vitaminas y minerales para guiar la suplementación de las deficiencias hasta que el intestino se haya recuperado. El único tratamiento para la enfermedad celiaca en la actualidad es una dieta estricta libre de gluten. Mientras que esto suena fácil, el gluten se encuentra en la mayoría de las comidas procesadas y de restaurant. Por lo tanto es críticamente importante que aquellos con enfermedad celiaca sean educados en la dieta libre de gluten por un dietista con amplios conocimientos y buscar información confiable en el internet de grupos de soporte calificado, agencias de gobierno o centros de investigación de la celiaca basados en una Universidad.

¿Qué problemas se pueden desarrollar en el futuro?

Individuos con enfermedad celiaca bajo una dieta libre de gluten pueden desarrollar obesidad, niveles elevados de colesterol, constipación y deficiencia selectiva de vitaminas y minerales. Con la recuperación de la inflamación, el  intestino es mucho más eficiente para absorber los nutrientes. Los alimentos libres de gluten no son bajos en calorías. Los granos de arroz se absorben más eficientemente que los granos del trigo y tienen un alto índice glicémico (elevación alta en la azúcar de la sangre después de la ingestión de arroz). Individuos con enfermedad celiaca con frecuencia comen más para compensar la pobre absorción, que puede llevar a una ganancia de peso cuando el intestino se recupera por la dieta. Porciones más pequeñas y aumento en el ejercicio pueden ser necesarios para mantener el peso normal del cuerpo. El colesterol también se absorbe más eficientemente y puede dar como resultado un nivel elevado de colesterol cuando se compara con los niveles bajos encontrados antes de iniciar la dieta libre de gluten. En la mitad de los pacientes celiacos, el aumento del colesterol puede ser en la forma de colesterol de alta densidad o colesterol bueno. La constipación se puede desarrollar debido a una dieta baja en fibra. Ciertas deficiencias de vitaminas se pueden desarrollar por los productos libres de gluten, particularmente baja en hierro, folato y vitaminas del grupo B. Los granos de arroz integral y otros granos enteros tienen un bajo índice glicémico y proporcionan mas fibra en la dieta. Se recomienda un suplemento multivitamínico con minerales con la dieta sin gluten. Un suplemento de calcio con vitamina D puede ser necesario si se evita la leche debido a intolerancia a la lactosa. Enfermedades autoinmunes como la diabetes y la tiroiditis usualmente se desarrollan antes del descubrimiento y tratamiento de la enfermedad celiaca, pero otras pueden ocurrir después de la dieta sin gluten. Hay un pequeño aumento del riesgo para cánceres gastrointestinales y linfoma en la enfermedad celiaca por lo que hay que realizar una detección oportuna para cáncer de colon. No hay otras herramientas disponibles en la actualidad para prevenir y rastrear el cáncer.

Por Carol Semrad, M.D.

Universidad de Chicago. Centro de la Enfermedad Celiaca.

Segundo cuarto del 2012.

Más información en la página de la Universidad de Chicago:

www.cureceliacdisease.org/living-with-celiac/guide/fact-sheets

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