¿Células madres curan Enfermedad Celíaca?


El día de hoy en el grupo Celíacos Mexicanos, Ana nos compartió un link que brinda esperanza a los celíacos, el artículo no tiene mucho tiempo que salió 7 de ocutbre de 2009:

Las células madre hematopoyéticas (HSC), las células madre mesenquimales (MSC) y las células madre embrionarias (CES) se encuentra en la sangre del cordón umbilical pueden curar muchas enfermedades incurables. La sangre del cordón umbilical es conocido para ser útil para tratar trastornos hematopoyéticos y genéticos.

La terapia de células madres se usó en una niña de 12 años con leucemia, quien además padeíca de Enfermedad Celíaca, eliminando esta última.

Este tipo de trasplante se cree que han mejorado o se han estabilizado un número de enfermedades autoinmunes, incluyendo lupus, artritis reumatoide, esclerosis múltiple y enfermedad de Crohn. La niña tenía el trasplante de células madre de un hermano a causa de la leucemia, pero también aparentemente curó la enfermedad celíaca.

A 3 años y 6 meses después del trasplante, sus vellosidades todavía no están dañados por el gluten que ha estado comiendo desde hace 3 meses después del trasplante. El trasplante la curó la enfermedad celíaca, según el Dr. Kline, la mortalidad por el tipo de trasplante que su paciente había de experimentar es de aproximadamente 10-15%.

En marzo pasado, los investigadores en los Países Bajos informó sobre siete pacientes con enfermedad celíaca refractaria que habían sido trasplantdos de células madre. Seis mejoraron considerablemente, pero uno falleció. El doctor Kline comenta que algún día los médicos disminuir la tasa de mortalidad de  trasplante de células madre a cero, de ser así podría ser un tratamiento viable para pacientes celíacos.

Si alguien tiene información al respecto y guste compartirla no dude en escribir, aquí podrán encontrar el artículo completo en inglés. Si desean colaborar con una mejor traducción es bienvenida.

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Diabetes contra Celíaca


Si bien anteriormente les hemos dado a conocer notas que relacionan la Celiaquía con la Diabetes, además de las alteraciones en el sistema inmune y la EC, o simplemente las efermedades autoinmunes que se pueden detectar “al mismo tiempo” y por último como prevenir la Diabetes, el día de hoy me he encontrado al entrar al grupo Celíacos Mexicanos de Facebook, que había sido creado un nuevo tema de debate en el foro titulado Diabetes contra Celíaca, el cual ha llamado mi atención gratamente, por tratarse de un estudio realizado por jóvenes mexicanas, les comparto textualmente la información

Somos alumnas de tercer trimestre, estamos realizando un trabajo de investigación titulado “Diabetes contra Celíaca”. El objetivo de dicha investigación es encontrar las principales causas que conllevan a confundir ambas enfermedades, sobre todo la Enfermedad Celíaca (EC) con diabetes.
Al momento de conformar el marco teórico de la investigación, nos percatamos que existen factores ambientales, inmunes y genéticos; este ultimo factor muy importante y determinante en ambas enfermedades. Con el siguiente cuestionario esperamos obtener resultados satisfactorios, esperamos contar con su ayuda para enriquecer nuestro trabajo y poder corroborar la hipótesis: “Sí la información sobre enfermedad celíaca tanto a nivel medico como general es poca, entonces, es fácil confundir con trastornos más comunes como la diabetes.”

1. ¿Desde hace cuanto tiempo padece Enfermedad Celíaca (EC)?
2. ¿Qué síntomas presentó antes de que le diagnosticaran EC?
3. ¿Tiene antecedente de familiares con diabetes?
4. ¿Pensó que podría ser diabetes antes de acudir al medico?
5. Cuándo fue por vez primera al medico, ¿Cómo la diagnosticó?
6. ¿Le realizó alguna prueba específica ó solo la prescribió debido a sus síntomas?
7. ¿Quedo satisfecho con el diagnostico ó busco una segunda opinión medica?
Las personas con EC tienen un estilo de vida diferente y por tanto un estado nutricional estricto.
8. ¿Cuál ha sido la parte más difícil de adaptarse a su nuevo estilo de vida?
9. ¿Considera que tiene relación la diabetes y la EC?
10. ¿Le han sugerido algún tratamiento propio para diabéticos?

Consideramos que la Enfermedad celíaca debería tener mayor difusión, puesto que la prevalencia es mayor de lo que se cree, no solo en México, sino en el mundo.

Gracias por su colaboración, informaremos más adelante la dirección donde pueden consultar el trabajo completo de la investigación.

Espero que puedan ayuda a este estudio, ya que pocas veces se nos presta esta atención, pueden dar respuestas aquí en el blog, en el grupo Celíacos Mexicanos, o bien en el siguiente correo: chikitaviolenta18@hotmail.com

Autoinmunidad: muchas enfermedades en una sola


Dallas- Las enfermedades autoinmunes, son una serie de enfermedades crónicas que pueden afectar todo sistema en el cuerpo, su blanco es de 75 por ciento mayor para las mujeres que hombres. En agrupaciones de familias estas son unas de las 10 mayores asesinas de mujeres bajo la edad de 60 años y actualmente está aumentando en Estados Unidos y a lo largo del mundo entero.

Todo el mundo tiene un sistema inmune – una defensa diseñada para defenderse contra enfermedades. Y en cada sistema inmune existen momentos en los que las células atacan al cuerpo en vez de a los invasores ajenos al cuerpo. Las investigaciones sugieren que esto es normal e inofensivo.
Pero en las personas con enfermedades autoinmunes, la respuesta autoinmune va en sobre marcha – y el sistema inmune daña al cuerpo. Existen más de 80 tipos de enfermedades autoinmunes, incluyendo el lupus, la diabetes tipo 1, celiaquía, esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn. Las enfermedades autoinmunes aunque son creadas por el sistema inmune, pueden crear síntomas en cualquier parte del cuerpo. Por ejemplo, la artritis reumatoide afecta los ligamentos, la enfermedad de Chron afecta el estómago.

Cincuenta millones de estadounidenses sufren de enfermedades autoinmunes, sin embargo la mayoría de ellos no pueden nombrar una sola condición relacionada a la enfermedad autoinmune. Muchos profesionales médicos también fallan al considerar las enfermedades autoinmunes.

Según un estudio de la Asociación Estadounidense de Enfermedades Relacionadas a la Autoinmunidad (AARDA) los pacientes promedio visitan a más de cuatro médicos en el lapso de cuatro años antes de ser diagnosticados. Mientras que números desproporcionados de mujeres son afectadas, los hombres también tienen enfermedades autoinmunes según lo muestra la noticia de que el Presidente John F. Kennedy sufría de enfermedad autoinmune. En otro estudio por el AARDA, el que encuestó a pacientes de ambos sexos, 44.6 por ciento habían sido informados por sus médicos previo al diagnostico que eran quejosos crónicos sin ningún problema médico verdadero.

Los investigadores creen que los factores que influyen en estas enfermedades autoinmunes son tanto genéticos como en el medio ambiente. También están de acuerdo en que los desordenes autoinmunes están creciendo a nivel mundial.

“Los estudios demuestran que la incidencia de esclerosis múltiple en Pandova, Italia se ha elevado de menos de 100 mil casos en 1979 a más de 400 mil en 1999”, dijo la directora ejecutiva del AARDA Virginia T. Ladd. “En Finlandia la incidencia de diabetes tipo 1 se ha multiplicado en los últimos 30 años. Adicionalmente la celiaquía es cuatro veces más común hoy en día en Estados Unidos de lo que era hace 50 años”.

A medida que los desórdenes autoinmunes prevalecen más, es importante que los profesionales en general – a menudo los primeros doctores en ver a los pacientes – estén más instruidos en los síntomas. Las mujeres en especial deberían también estar alerta de las enfermedades autoinmunes y los problemas que éstas pueden ocasionar.

Fuente: elextranewspaper.com

También puedes consultar una nota anterior relacionada con el tema en Celíacos en Red, este post lo tratamos en el mes de noviembre Enfermedades Autonimunes: Durmiendo con el enemigo

¿Protger al bebé de la celiaquía?


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La alergia al gluten, la celiaquía, es una enfermedad con una base hereditaria compleja. Aunque todavía no se conocen todos los genes que intervienen, se sabe que si uno de los padres tiene la enfermedad, la probabilidad de que su bebé la tenga se sitúa entre un 10% y un 50%. Investigadores de nueve países europeos, entre ellos España, han unido esfuerzos en el proyecto PreventCD con el objetivo de averiguar si es posible evitar el desarrollo de la enfermedad estimulando la inmunización oral en bebés.

 

“Para proteger al bebé de familias con riesgo, durante muchos años la norma ha sido aconsejar que se introduzca la ingesta de gluten a partir de los seis meses, aunque muchas familias lo evitan hasta pasado el año”, explica Gemma Castillejo, del hospital de Sant Joan de Reus. Sin embargo, esta medida podría ser inadecuada. Según la hipótesis que barajan los investigadores, se debería introducir antes, entre los cuatro y los seis meses. “Introduciendo el gluten en la dieta del bebé en pequeñas cantidades y coincidiendo con el periodo de lactancia materna permitiría modular el sistema inmune de tal manera que más adelante no se desarrolle la enfermedad”, explica Castillejo. “Funcionaría como una vacuna, el sistema inmune aprende a reconocer esta proteína y así ya no genera rechazo”, explica la investigadora.

 

En el ensayo participan 1.000 bebés europeos de familias con padres, madres o hermanos con la enfermedad. En España, participan más de 260 a través de tres hospitales, el hospital de La Fe de Valencia, el hospital de La Paz de Madrid y el Hospital Universitario Sant Joan de Reus. “Cuando nazca el bebé se recogerá sangre del cordón umbilical para analizarla y ver si tiene alguno de los dos genes que determinan el perfil genético de riesgo en celiaquía, el DG2 o el DQ8”, explica Castillejo. “Se cree que en el cromosoma 6 puede haber varios genes implicados, pero los que mejor se conocen son estos dos”, puntualiza. El 95% de los celiacos tiene el DQ2, y el DQ8, un 4%. Un 80% de las personas se diagnostican en la infancia.

 

Entre los cuatro y los seis meses, los bebés ingerirán cada día un preparado especial con 100 miligramos de gluten. A partir del medio año, la cantidad diaria irá aumentándose de forma gradual. “La idea es que logremos reducir a la mitad la cantidad de niños que desarrollan la enfermedad”, explica Castillejo. Durante tres años, se realizará un registro diario de lo que comen y analíticas de la sangre del bebé y la leche materna.

 

El proyecto parte de las evidencias de otros estudios en torno a tres variables: la edad de introducción del gluten, la cantidad y la lactancia materna. “La leche materna lleva linfocitos que benefician el sistema de defensas del bebé, por lo que ejercería un efecto protector que facilitaría la tolerancia”, afirma Carmen Ribes, jefe de gastroenterología pediátrica del hospital de La Fe.

 

Un estudio de 2006, publicado en Archives of Children, muestra que la introducción del gluten durante la lactancia reduce el riesgo de sufrir celiaquía en un 50% y que la mayor duración de la lactancia también se asocia a un menor riesgo.

 

Otro estudio publicado en JAMA en el año 2005 corrobora que el mejor momento para introducir la proteína es entre los cuatro y los seis meses. Concluye que empezar a tomarlo antes de los tres meses multiplica por cinco el riesgo de desarrollar esta enfermedad. Introducirlo después del medio año sería tarde para facilitar la inmunización oral.

 

En el proyecto también participan investigadores de la Universidad de Umea, en Suecia, país conocido por una epidemia de celiaquía. Entre 1985 y 1987, la incidencia de la enfermedad se multiplicó por cuatro, debido a que los fabricantes de alimentos para niños introdujeron mayores cantidades de gluten. La precisión de los registros clínicos suecos permitió determinar qué cantidades fueron perjudiciales o beneficiosas, y a qué edades.

Fuente: elpais.com

Novedades en el tratamiento de la enfermedad celíaca


La enfermedad celíaca afecta en Europa a una de cada 150 personas, lo que la convierte en la enfermedad crónica intestinal más frecuente en España; tiene base genética y a menudo no está diagnosticada, dado que a veces cursa sin síntomas o éstos, que son muy variados, se confunden con los de otras enfermedades; los más frecuentes son pérdida del apetito y de peso, diarrea crónica, distensión abdominal, alteraciones del carácter y retraso del crecimiento.

Está producida por una intolerancia permanente al gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno, la espelta, el kamut, el triticale y posiblemente en la avena. Esta intolerancia da lugar a una atrofia de las vellosidades del intestino, lo que a su vez, impide la absorción normal de los nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).

 

Enfermedad autoinmune
Se sabe también que es una enfermedad de tipo autoinmune: por alguna razón el organismo de los celíacos reacciona al gluten creando anticuerpos que atacan el propio intestino, y que pueden dañarlo de forma grave. Además, es frecuente que los celíacos padezcan también otras enfermedades de este tipo. Pero, ¿cuáles son sus causas últimas? ¿Qué genes intervienen? A pesar de su alta incidencia, sigue siendo una enfermedad bastante poco conocida.

Como explica Frits Koning, investigador de la Universidad de Leiden (Países Bajos), «es una enfermedad con un amplio espectro de síntomas. No todos los pacientes están igual de afectados y no sabemos por qué. Se sabe que está asociada con un gen, el HLA-DQ2, pero el 25% de los caucásicos lo tenemos y sin embargo sólo alrededor de uno de cada cien sufre la enfermedad. Así que en muchos sentidos es una enfermedad desconcertante». El único tratamiento eficaz por ahora es eliminar el gluten de la dieta. «Parece fácil, pero especialmente el gluten está muy presente en las dietas occidentales», prosigue Koning. El gluten se usa a menudo como aditivo alimentario, porque es una forma barata de aumentar el contenido proteico y da elasticidad a la masa. Por ejemplo, «los celiacos pueden comer patatas fritas de bolsa, pero no si llevan pimentón u otras especies, porque estos aditivos se adhieren a las patatas mediante gluten», explica Koning.

 

La puerta al sistema inmunitario
La intolerancia al gluten da lugar a una atrofia de las vellosidades del intestino que impide la absorción normal de los nutrientes Hace seis años los investigadores empezaron a arrojar algo de luz sobre las causas de la intolerancia al gluten. Un grupo de la Universidad de Maryland, EEUU, publicó en la revista médica The Lancet el hallazgo de que los celíacos tienen niveles especialmente altos de la proteína zonulina, que regula la permeabilidad del intestino, durante las fases agudas de la enfermedad.

«La zonulina funciona como el guardia de tráfico o el portero de los tejidos corporales», explicaba entonces Alessio Fasano, catedrático de pediatría y fisiología de la Universidad de Maryland. «Y nuestro portal de entrada principal es el intestino, con sus miles de millones de células. La zonulina ensancha el espacio entre las células, permitiendo que entren algunas sustancias pero dejando fuera bacterias dañinas y otras toxinas», añadía el experto. «En la enfermedad celíaca no entendíamos cómo una proteína tan grande como el gluten lograba atravesar la barrera. Y ahora ya tenemos la respuesta», explica Fasano. Según este experto, los altos niveles de zonulina presentes en los celíacos hacen que «las puertas se mantengan abiertas de par en par, permitiendo la entrada al gluten y otros alergenos». Una vez que estos compuestos quedan expuestos al sistema inmune, los anticuerpos los atacan (y al propio intestino).

Tras ese hallazgo, el paso lógico por parte de las empresas farmacéuticas era buscar una manera de inhibir o bloquear la zonulina. La compañía Alba Therapeutics anunció el pasado 21 de septiembre que su fármaco AT-1001, un inhibidor de la zonulina que se administra por vía oral para el tratamiento de la enfermedad celíaca, entraba en ensayos de fase II, en los que se estudiará la seguridad, grado de tolerancia y eficacia del fármaco en 79 afectados. Hace un año, la Agencia del Medicamento Estadounidense (FDA) asignó a este fármaco la categoría de ?fast track?, fármaco contra enfermedades sin tratamiento en el mercado.

 

Inactivar el Gluten
Otra novedad en relación a un posible tratamiento oral contra la enfermedad celíaca se dio a conocer el pasado junio. El grupo de Koning ha hallado una enzima, laprolyl endoproteasa (PEP), investigada originalmente para el procesado comercial de alimentos y presente en el hongo Aspergillus Níger (AN). «A la luz de nuestros resultados, ahora hay una posibilidad real de desarrollar un suplemento oral con una enzima capaz de degradar el gluten en el estómago, antes de que llegue al intestino delgado, donde causa problemas a los celíacos», ha declarado Koning, cuyo trabajo se ha publicado en la revista American Journal of Physiology- Gastrointestinal and Liver Physiology, de la Sociedad Americana de Fisiología.

La idea de buscar una manera de degradar el gluten artificialmente fue propuesta inicialmente ya en los años cincuenta. Y el propio grupo de Koning había hallado previamente otra enzima capaz de ?hacer el trabajo?, pero con el inconveniente de que se inactivaba en las condiciones ácidas del estómago. También era importante su ?rapidez?, porque en el estómago, que es donde el gluten debe ser degradado para evitar su llegada al intestino, la comida permanece un tiempo limitado, entre una y cuatro horas. Los investigadores han demostrado ahora que la nueva enzima, llamada AN-PEP, trabaja perfectamente en los medios muy ácidos, y que es sesenta veces más rápida que la enzima hallada previamente por el grupo. AN-PEP «despedaza el gluten en fragmentos inocuos», explican los investigadores. Además, «es muy estable y puede ser fabricada a un coste aceptable en un entorno industrial», añaden.

Como en el caso de los inhibidores de la zonulina, los investigadores ya han anunciado que esperan poder iniciar en un futuro los ensayos clínicos en humanos dado que no hay un modelo animal para la enfermedad celíaca. No dieron, sin embargo, una fecha. Fasano explica que «es sin duda previsible que haya en el futuro alternativas terapéuticas a la dieta sin gluten». Así permiten predecirlo el conocimiento científico, las técnicas disponibles actualmente y los grandes progresos realizados en comprensión de las bases de la enfermedad celíaca. «Lo que no es predecible es el tiempo que nos llevará [desarrollar estos tratamientos]». En su opinión, «la nueva enzima capaz de degradar gluten es mucho más prometedora que las halladas previamente», aunque considera que el trabajo con la zonulina está más adelantado.