Las infecciones recurrentes en los primeros años de vida pueden favorecer la celiaquía


Las infecciones recurrentes durante los primeros meses de vida podrían estar relacionadas con un mayor riesgo de celiaquía. Según un informe del Instituto Noruego de Salud Pública, los niños con infecciones frecuentes en los primeros 18 meses de vida tienen un riesgo mayor de desarrollar posteriormente la enfermedad celíaca que aquellos que tienen pocas infeccione.

La enfermedad celíaca es una enfermedad inmune desencadenada por el gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, el centeno y la cebada. En las últimas décadas ha habido un marcado incremento en su prevalencia y se cree que el 1% de la población en los países occidentales la padece. Dicho aumento, junto con los resultados de algunos estudios realizados en gemelos, sugiere que los factores ambientales juegan un papel significativo en el desarrollo de la enfermedad. Sin embargo, además de gluten, se desconocen otros factores ambientales relacionados con la enfermedad celíaca. Sigue leyendo

Los niños con sobrepeso también pueden padecer celiaquía


Los niños con sobrepeso u obesidad podrían tener una mayor propensión a padecerintolerancia al gluten que los niños delgados. Y es que contrariamente a la creencia compartida por el público general e, incluso, por un gran número de profesionales sanitarios, laenfermedad celiaca no se limita a las personas con bajo peso. Así lo muestra unestudio llevado a cabo por investigadores de laUniversidad Sapienza de Roma (Italia) y publicado en la revista Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition (JPGN). Sigue leyendo

El niño celíaco


La enfermedad celíaca es más frecuente en las niñas o mujeres que en los niños u hombres, mayormente de raza blanca. Como es una enfermedad hereditaria es probable que otros miembros del grupo familiar más cercano también la padezcan. Si un hermano gemelo tiene la enfermedad, el otro también la padecerá, por eso se sugiere que los miembros de la familia de una persona celíaca sean examinados.

Los síntomas en los niños pueden presentarse como diarrea crónica (síndrome de mala absorción), vómitos reiterados, distensión abdominal, falta de masa muscular, pérdida de peso, notorios retrasos del crecimiento. Otros factores que se manifiestan son escasa estatura, sequedad de la piel y el pelo, descalcificación, inapetencia e irritabilidad.

Los padres deben informar a sus hijos sobre la enfermedad lo más pronto posible, de manera clara y sin engaños. No se deberán esconder los alimentos con gluten, se le enseñará al niño a distinguir entre lo que puede comer y lo que no.

Es fundamental que el niño sepa decir que “NO” a ofrecimiento de un alimento que le hace mal, independientemente que otros niños puedan comerlo sin perjudicarlos.

Informarán también al colegio sobre la enfermedad Celíaca y sobre los alimentos que el niño puede y no puede consumir y cuales son los riesgos que implican el consumo de los mismos.

Se sugiere a los padres faciliten a los maestros algunos alimentos sin gluten para momentos especiales (fiestas, actos, etc.) para que el niño pueda compartir el momento con sus compañeros.  

Los maestros deben informar a los compañeros del niño sobre la enfermedad, a través de cuentos o actividades en el aula, de manera que todos colaboren para evitar que el niño se sienta diferente, explicando que alimentos no puede comer el niño y por que. 

  • En las fiestas, cumpleaños o cualquier celebración desarrollada, en la escuela se deberá tener presente la dieta del niño celíaco, y contar con algún alimento que pueda consumir.
  • Si el niño realiza salidas, excursiones, visitas guiadas con la escuela, deberá acordarse con los padres sobre los alimentos que se llevarán para el niño y en el caso de que coman en otro lugar se procurará informar con anterioridad para que pueda prepararse un plato adecuado para el niño.
  • Facilitarán información sobre los alimentos que no contienen gluten a los padres del resto de los alumnos, en el caso que lo soliciten.
  • Podrán distribuir a los alumnos una receta de torta o alfajorcitos sin gluten para que puedan elaborar en su casa si les interesa.

Si el niño consume algún alimento con gluten:

  • Investigar que ha comido y porque lo hizo, sin retar al niño.
  • Comunicárselo a sus padres.

Fuente: focuson

Uno de cada 80 niños es celíaco pero asintomático


El Servicio de Gastroenterología del hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de nuestra ciudad participó -junto con otros establecimientos de salud de otras provincias- del primer estudio multicéntrico que se realizó en el país sobre enfermedad celíaca, que permitió obtener datos de la prevalencia de esta patología en niños menores de 16 años. 

La investigación surgió de una beca que obtuvo la Dra. Marta Wagener, gastroenteróloga de dicho servicio, de la Comisión Nacional de Salud, Ciencia y Tecnología de Ministerio de Salud de la Nación. En el trabajo aportado por el Alassia también colaboró la nutricionista Jorgelina Olivera. 

La Dra. Wagener precisó que “en 2007 nos presentamos a una beca para un estudio multicéntrico en el que participaron siete centros de salud de todo el país, de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Salta. Se intentó tomar la zona con mayor representatividad para hacer el trabajo, que fue coordinado por la Dra. Mabel Mora, del hospital de San Isidro”. 

De las 2.219 muestras que fueron incluidas en el estudio, correspondientes a niños de entre 3 y 16 años, 430 fueron aportadas por el Alassia. “Hicimos un control sobre muestras de sangre de pacientes que entraban al quirófano y, sobre esto, se analizó con una determinación de antitransglutaminasa. Todas las determinaciones se centralizaron en un laboratorio de Buenos Aires. Sobre el total de las muestras se obtuvieron los siguientes resultados: 29 fueron positivas (aunque 7 pacientes tenían diagnóstico previo, motivo por el cual no hubo necesidad de pedirles la biopsia de intestino). De esas muestras se hicieron 22 biopsias en pacientes. Se encontró una prevalencia de 1,26%, es decir, 1 cada 79, con un predominio del sexo femenino”, precisó la profesional. 

Y destacó: “Esto marca un antes y un después: no existen en el país determinaciones de prevalencia de enfermedad celíaca. Hay datos totalmente disímiles en Latinoamérica y también en el resto del mundo”.
Enfermedad silente 

El principal resultado que se obtuvo en el estudio es la prevalencia de la enfermedad en pacientes pediátricos: 1 en 80 chicos asintomáticos, pero como 7 ya tenían diagnóstico previo de esta patología, se concluyó que 1 de cada 60 era paciente celíaco. 

Asimismo, se advirtió que el 90% de los diagnosticados era mayor de 6 años (asintomáticos o con muy pocos síntomas) y que predomina la forma clínica silente de la enfermedad. 

En este sentido, la especialista explicó que “esto está indicando que los chicos ya no vienen con el cuadro típico del celíaco y por eso el médico no tiene que esperar a que le llegue este paciente. El pediatra va a tener que pedir más anticuerpos a los pacientes, al igual que el especialista de adultos con la anemia y los abortos recurrentes en las mujeres, porque las formas clínicas de la enfermedad celíaca son silentes, sintomáticas incompletas o con síntomas variados”. 

Sin embargo, aclaró que “en el estudio hubo un considerable número de chicos sintomáticos (talla baja, distensión abdominal, diarreas alternantes, dolor abdominal crónico), que no presentaban la forma clásica que estábamos acostumbrados a ver, y otros tantos no diagnosticados por quien corresponda”. Según las estadísticas que maneja este servicio, dos tercios de los chicos comprendidos en esa franja etaria no tienen diagnóstico. 

Por último, Wagener adelantó que “varios autores están trabajando en la detección de enfermedad celíaca en la atención primaria, ampliando el concepto de esta enfermedad típica. Por este motivo, sugieren que deben ser estudiados los que tienen más riesgo inmediato: aquellos con antecedentes familiares (de primer y segundo grado) de enfermedad celíaca, anemia inexplicable refractaria al tratamiento, dolor abdominal recurrente, síndrome de intestino irritable en el adulto, cansancio, fatiga o agobio, enfermedades autoinmunes (diabetes tipo 1, vitiligo, artritis reumatoidea, etc.), infertilidad y epilepsia, entre otros”.

Fuente: ellitoral.com

Pérdida ósea en los niños celíacos


En función de la exposición (intencional o no) al gluten, los niños celíacos en fase de crecimiento pueden sufrir de mala absorción de nutrientes, perjudicando su salud ósea.

Recientemente, un nuevo estudio publicado por investigadores canadienses (Universidad de Alberta y de Salud Pública de Alberta) en la revista científica Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition muestra que la pérdida de densidad ósea en los niños celíacos no depende de la presencia de síntomas de la enfermedad en el momento del diagnóstico (o sea, la pérdida ósea no es diferente entre los niños celíacos con síntomas y los niños celíacos sin síntomas). Además, los investigadores muestran que cuanto mayor es la edad del niño en el momento en el cual se diagnostica como celíaco, mayor es la probabilidad de que ya exista pérdida ósea.

Los investigadores estudiaron a 74 niños de entre 3 y 16 años de edad y analizaron la densidad mineral ósea de la espina dorsal para determinar la presencia y el grado de pérdida de densidad mineral. Se observó una disminución equivalente en la densidad ósea en los niños celíacos con o sin síntomas. No obstante, la densidad ósea se correlacionó inversamente con la edad en la cual se diagnosticó al niño (o sea, cuánto más tiempo llevó el diagnóstico y, en consecuencia, el inicio de la dieta sin gluten, mayor fue la pérdida de densidad ósea).

Los investigadores concluyen el estudio con la sugerencia de que la demora en el diagnóstico de la enfermedad celíaca en los niños puede aumentar el riego de osteoporosis cuando sean adultos y que, aún en la ausencia de síntomas de la enfermedad, es importante analizar la densidad ósea de los niños celíacos para prevenir complicaciones a largo plazo.

Fuente: Special Gourmets