Suplementos de calcio


Recordemos que las personas con intolerancia al gluten, alérgicas o celíacas tienen más probabilidades de padecer osteoporosis y falta de calcio, esto debido a la falta de absorción de nutrientes o bien que se puede presentar también intolerancia a la lactosa.

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Son productos que se emplean en caso de que una persona adulta o niño no obtenga de su dieta la proporción que necesita de este importante mineral, o bien, porque los requerimientos que tiene del mismo son mayores de lo habitual.

El calcio es muy abundante en el cuerpo humano, pues representa entre 1.5 y 2% del peso corporal total de un adulto (entre 900 y 1,300 gramos en promedio). Se estima que cerca del 99% de este elemento se localiza en huesos y dientes, mientras que el tanto por ciento restante circula en la sangre o se encuentra en tejidos corporales, participando en la transmisión de señales del sistema nervioso y en la actividad muscular y del corazón.

Una disminución en los niveles de calcio en la sangre obliga al organismo a tomar el mineral que necesita de los huesos, y por ello es importante que el faltante sea compensado mediante el consumo de alimentos ricos en este elemento, como leche y sus derivados (lácteos), sardina, salmón, hortalizas de hoja verde, tofú, ajonjolí, amaranto, perejil y frutas secas.

Cuando el cuerpo humano es incapaz de mantener el contenido mineral del sistema óseo, ya sea porque la ingesta de calcio es menor que la demanda del organismo y/o porque se presentan factores que dificultan la regeneración de los huesos (como el climaterio o menopausia, en que disminuyen los niveles de hormonas protectoras en el cuerpo de la mujer, los estrógenos), éstos pierden densidad y se vuelven más delgados, porosos y frágiles, dando lugar a osteoporosis.

Así pues, en términos generales el consumo de suplementos de calcio es importante en la prevención y tratamiento de numerosas condiciones o padecimientos en donde la constitución del sistema óseo pudiera sufrir debilitamiento, aunque cabe mencionar que también se han descubierto beneficios adicionales, por ejemplo, en problemas circulatorios.

Uso extendido

Investigaciones científicas confiables y consistentes han demostrado que los suplementos de calcio son útiles en los siguientes casos:
Osteoporosis por edad. Durante el climaterio o menopausia (entre los 40 y 50 años) se presenta drástica disminución en la producción de estrógenos, y es una de las principales causas del debilitamiento del sistema óseo femenino. Para compensar dicha situación, muchos médicos recomiendan el uso de un suplemento de calcio, el cual actúa mucho mejor cuando se administra junto con fitoestrógenos (alimentos de origen vegetal que poseen sustancias similares a las hormonas femeninas) o terapia de reemplazo hormonal (en la que se administran las sustancias que ha dejado de generar el organismo).

Por su parte, la disminución de testosterona en varones (hecho que ocurre entre los 50 y 70 años) es factor de riesgo de osteoporosis, sólo que la pérdida de estos químicos protectores es menos drástica que en su contraparte femenina y, por tanto, la descalcificación ocurre con más lentitud. Por ello, para prevenir complicaciones se suele recomendar el consumo de suplementos a hombres mayores.

La forma más común de prevenir la pérdida de calcio en los huesos, tanto en pacientes del sexo femenino como masculino, consiste en el consumo constante de alimentos ricos en este mineral desde antes de cumplir 30 años, pues permite que los huesos se encuentren en buen estado y resistan mejor el envejecimiento. En este sentido, algunos médicos también recomiendan el consumo de suplementos de calcio desde antes de la tercera década de vida, sobre todo a mujeres con deficiencias en su dieta o que han sido madres.

Intolerancia a la lactosa. Se trata de una condición que se manifiesta con dolor abdominal, diarrea y flatulencia, y que se presenta cuando una persona es incapaz de digerir este tipo específico de azúcar que se encuentra en la leche y muchos de sus derivados.

El paciente debe omitir los lácteos de su dieta para evitar los molestos síntomas que caracterizan a este problema, pero al hacerlo se priva de una de las mejores fuentes de calcio en la dieta. Por tanto, es muy importante proporcionarle fuentes alternativas de este elemento, tanto a través de los alimentos como de suplementos.

Raquitismo. Es un trastorno pediátrico que ocurre por falta de vitamina D, la cual es una sustancia que permite la absorción de calcio en el intestino y que regula los niveles de este mineral en los huesos; por ello, puede generar debilitamiento óseo y deformidades esqueléticas.

Su terapia y prevención incluye alimentación rica en pescado, hígado y leche, mayor exposición al Sol (la luz del “astro rey” ayuda a que la piel genere vitamina D) y uso de suplementos de calcio.

Hipertensión gestacional. Varios estudios han demostrado que la administración de suplementos de calcio ayuda a controlar el aumento de la presión arterial que algunas mujeres sufren durante el embarazo, incluso cuando este problema se acompaña de acumulación de líquidos y pérdida de proteínas por la orina (preeclampsia).

Se debe subrayar que tanto hipertensión gestacional como preeclampsia pueden generar daños a diversos órganos del feto, como hígado y riñones, y que cualquier tratamiento que se emprenda debe ser supervisado por el médico.

Síndrome premenstrual. Se ha observado que las mujeres que consumen más calcio en su dieta tienen menos probabilidad de sufrir los molestos síntomas que llegan a experimentar días antes de la menstruación, como hinchazón abdominal, dolor de cabeza, inflamación en senos, retención de líquidos, acné, falta de concentración e irritabilidad. Los suplementos de este mineral pueden ser empleados en casos muy severos, bajo criterio del ginecólogo.

Embarazo y lactancia. Es muy importante que el calcio en la sangre de la madre se mantengan en niveles adecuados durante ambas etapas, pues con esto se garantizan tanto el buen desarrollo del feto como que el niño reciba la cantidad necesaria de este mineral para su crecimiento. A través de exámenes de sangre, análisis de la alimentación y observación de síntomas (como sufrir calambres nocturnos en las piernas), el médico puede contemplar la conveniencia de emplear suplementos.

Además de todo lo anterior, algunos trabajos científicos han demostrado cierta eficacia de los suplementos de calcio en pacientes con problemas circulatorios, como elevados niveles de grasas (colesterol y triglicéridos) en sangre, o deficiencias nutricionales en enfermedad celiaca (intolerancia al gluten, sustancia contenida en el trigo y en muchos alimentos procesados), anorexia (pérdida de peso por dejar de comer) o bulimia (episodios repetidos de excesivo consumo de alimentos seguidos de vómito o uso de laxantes), y desnutrición.

Administración responsable
A pesar de la invaluable ayuda que puede ofrecer un suplemento de calcio, su consumo no es cosa que deba tomarse a la ligera. Por principio de cuentas se debe señalar que cada uno de los padecimientos y condiciones que hemos señalado exige dosificación particular, dependiendo de la edad y gravedad del problema, además de que deberá evaluarse y ajustarse constantemente por el médico.

En segundo lugar, cabe señalar que el calcio que hallamos tanto en alimentos como en medicamentos no se encuentra en forma pura, sino que se asocia con otras sustancias, formando compuestos o sales, y que cada una de ellas es aprovechada de distinta manera por nuestro organismo.

En este sentido, existen suplementos elaborados con pidolato o fosfato de calcio, cuya efectividad es relativamente buena pero no tan alta como la que ofrecen los productos en cuya fórmula se incluye alguna de estas dos sales:

  • Carbonato de calcio. Es el compuesto que se emplea de manera más frecuente, pero requiere alta cantidad de ácido estomacal para su digestión; por ello, debe consumirse con alimentos; en ocasiones irrita la pared estomacal.
  • Citrato de calcio. Sin duda, es la forma suplemental que se absorbe mejor; no requiere la presencia de ácido estomacal extra para disolverse y, por tanto, es raro que genere molestias.

También hay que señalar que el consumo de suplementos de calcio debe apegarse a ciertas reglas y restricciones, a fin de prevenir efectos no deseados:

  • La dosis indicada por el médico debe respetarse en todo momento, ya que un incremento en ella puede desencadenar problemas digestivos como estreñimiento (dificultad para evacuar el intestino), inflamación abdominal y gases. Deberá consultarse al especialista cuando estos síntomas se presenten, a fin de ajustar la cantidad administrada.
  • Altas cantidades de calcio generan, asimismo, mayor propensión a desarrollar cálculos renales (piedritas al interior del riñón), además de que pueden esforzar de más a este órgano. Por ello es necesario que toda persona con problemas en el sistema urinario consulte al médico general o urólogo y le exponga su caso antes de emplear estos productos.
  • Debido a su intervención en funciones circulatorias y musculares, personas con problemas cardiacos y hormonales deben evitar el consumo de suplementos de calcio sin haber consultado al cardiólogo o endocrinólogo sobre su conveniencia.
  • Las evidencias médicas han mostrado la posibilidad de que el calcio no se absorba adecuadamente cuando se consumen fibra, café, refresco de cola, té negro, cigarrillos y laxantes (que aceleran la evacuación intestinal), por lo que se aconseja disminuir o erradicar su uso durante el tratamiento.
  • La vitamina D es necesaria para que el calcio se absorba, por lo que se recomienda el empleo de complementos alimenticios que la contengan o de aquellos suplementos de calcio enriquecidos con dicha sustancia. También es necesario que se tome el Sol durante 15 ó 20 minutos al día.
  • El consumo de grandes cantidades de calcio puede obstaculizar la absorción de magnesio y fósforo, por lo que el tratamiento prolongado para el fortalecimiento de los huesos debe contemplar el uso de multivitamínicos que ayuden al organismo a adquirirlos.
  • Algunas investigaciones han sugerido que los suplementos de calcio pudieran favorecer la aparición de cáncer (crecimiento de células malignas que forman tumores) en la próstata, por lo que a quienes se les ha detectado esta enfermedad o tienen propensión a padecerla, deben evitar su consumo o, al menos, consultar al urólogo antes de su empleo.
  • Hay medicamentos que pueden tener reacción adversa cuando se consumen en combinación con suplementos de calcio, por lo que se debe indicar al médico de cualquier tratamiento en curso.

Finalmente, queda señalar que en tiempos recientes se ha dado notable publicidad a algunos suplementos minerales “de origen natural”, como harina de hueso, dolomita, calcio de coral y caparazón de ostras, pues se dice que su aprovechamiento y absorción son mucho mejores que con aquellas fórmulas obtenidas en el laboratorio. Sin embargo, las pruebas científicas no han dado sustento a tal afirmación y, en cambio, han mostrado que estos productos pueden tener altas concentraciones de plomo, metal tóxico. Por ello le recomendamos evitar su consumo y optar por los productos que le recomiende su especialista.

 Fuente: Salud y medicinas

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Pérdida ósea en los niños celíacos


En función de la exposición (intencional o no) al gluten, los niños celíacos en fase de crecimiento pueden sufrir de mala absorción de nutrientes, perjudicando su salud ósea.

Recientemente, un nuevo estudio publicado por investigadores canadienses (Universidad de Alberta y de Salud Pública de Alberta) en la revista científica Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition muestra que la pérdida de densidad ósea en los niños celíacos no depende de la presencia de síntomas de la enfermedad en el momento del diagnóstico (o sea, la pérdida ósea no es diferente entre los niños celíacos con síntomas y los niños celíacos sin síntomas). Además, los investigadores muestran que cuanto mayor es la edad del niño en el momento en el cual se diagnostica como celíaco, mayor es la probabilidad de que ya exista pérdida ósea.

Los investigadores estudiaron a 74 niños de entre 3 y 16 años de edad y analizaron la densidad mineral ósea de la espina dorsal para determinar la presencia y el grado de pérdida de densidad mineral. Se observó una disminución equivalente en la densidad ósea en los niños celíacos con o sin síntomas. No obstante, la densidad ósea se correlacionó inversamente con la edad en la cual se diagnosticó al niño (o sea, cuánto más tiempo llevó el diagnóstico y, en consecuencia, el inicio de la dieta sin gluten, mayor fue la pérdida de densidad ósea).

Los investigadores concluyen el estudio con la sugerencia de que la demora en el diagnóstico de la enfermedad celíaca en los niños puede aumentar el riego de osteoporosis cuando sean adultos y que, aún en la ausencia de síntomas de la enfermedad, es importante analizar la densidad ósea de los niños celíacos para prevenir complicaciones a largo plazo.

Fuente: Special Gourmets

Dolor en articulaciones


Después de haber subido el tema de de ¿Migraña y celiaquía? a Celiacos en Red, me he puedsto a investigar un poco más sobre otros trastornos no tan comunes dentro de la EC, entre ellos uno que anteriormente ya había llamado mi atención: El dolor de articulaciones, verán de hace algunos años para acá, me han dolido de repente mis rodillas, pero lo había “dejado pasar” dado a que antes hacía mucho ejercicio, y ahora por lo que ustedes quieran, gusten y manden, pues no tanto, así que mi primer pensamiento fue, “ya te hace falta hacer de nuevo ejercio”,  cabe mencionar que no es un dolor tan fuerte, es mas que nada como un “leve dolor” pero que está persistente todo el santo día que llega a resultar muy molesto. Además que en dos ocasines me ha pasado que el ponerme de pie, me duele tanto mi rodilla que siento que se va a partir por la mitad… Pues bién, como dije anteriormente, ya me había llamado la atención este tema, y he vuelto a re-leer la información que creo que puede ayudar a prevenirlo un poco, entre ellas: la dieta sin gluten previene la osteoporosis, además de la enfermedad celiaca afecta los huestos, en donde en ambas notas se nos recomienda tomar suficiente lacteos y estar en constante chequeo médico.

Además algo que llamó mi atención recientemente es que una paciente, después de empezar a presentar un dolor lumbar, fue diagnosticada con enfermedad celíaca, lo cual indica que si bien no siempre se presentan dolores articulares en todos los caso, si hay sus exepciones. Hay que tener en cuenta también, que no solo puede ser dolor, un ejemplo podría ser que bajas una escalera o mueves la pierna o brazo y “truena” o se escucha un crujido… pues ese es un claro síntoma de empezar a tomar precausiones, de tener una dieta balanceada, tomar lácteos, ir con el doctor para ver si necesitamos cálcio y ácido fólico. Recuerda que en nuestro caso tenemos más probabilidades de sufrir osteoporosis.

Además te comparto unos tips que encontré para reducir el dolor en articulaciones de manera natural, aunque insisto, no por eso dejes de ir a visitar a tu médico.

• Toma jengibre. Dos cápsulas diarias de extracto de esta raíz no sólo reducen el dolor de rodilla en pacientes con osteoartritis, sino que mejoran la función de esa articulación, según un estudio de la Universidad de Miami (EE.UU.). Al parecer, el jengibre tiene efectos antinflamatorios parecidos a los del ibuprofeno.

• Prueba el aceite de hígado de bacalao. Tres raciones de pescado azul a la semana es la dosis recomendada por los expertos para prevenir enfermedades inflamatorias (artritis, psoriasis, asma…). Pero, si el pescado no es lo tuyo, recurre al aceite de hígado de bacalao. Un estudio británico ha comprobado que el 86% de las personas que lo tomaban tenían menos enzimas causantes de daños en los cartílagos y menos enzimas productoras de dolor que los que tomaban un placebo.

• Busca alivio en la vitamina E. Tomar 1.500 UI (Unidades Internacionales) diarias reduce el dolor y la rigidez de la artritis reumatoide con la misma eficacia que los fármacos al uso.

• Infórmate sobre la glucosamina/ condroitina. Cirujanos ortopédicos han comprobado que este suplemento puede aliviar el dolor a largo plazo y frenar o incluso reparar la degeneración del cartílago.

• Deja de fumar. El tabaco no sólo reduce la circulación, sino que aumenta el riesgo de dolores de espalda y articulares.

• Empieza el día con una taza de té verde. Sus polifenoles (antioxidantes) han prevenido la artritis en experimentos con ratones y reducen los daños en cartílagos humanos.

• No cruces las piernas al sentarte. Si lo haces, reducirás la circulación y tu espalda perderá su alineación.

Ponte como una gata. Apoya pies y manos en el suelo y curva la espalda como un felino. Mantén la posición cinco segundos. Repite 10 veces.

• Aprende autohipnosis. La sugestión hipnótica reduce la percepción del dolor de manera tan eficaz que incluso se emplea en las unidades del dolor de grandes hospitales.

• Distrae el dolor. Si aún no has aprendido autohipnosis, recurre a la distracción. En las crisis, ponte a ver una película de suspense. La concentración desvía la atención del dolor.

La dieta sin gluten previene la osteoporosis en celiacos


osteoporosis

 Un estudio realizado por la Clínica Pediátrica de la Universidad de Trieste (Italia) y el Instituto IRCCS Burlo Garofolo afirma que la dieta sin gluten en los niños celiacos evita la tan recurrente carencia de calcio y problemas óseos en edad adulta.

La celiaquía al afectar la mucosa del intestino genera una atrofia en sus vellosidades impidiendo que puedan absorber los nutrientes de los alimentos, en consecuencia el calcio y la vitamina D no son asimilados por lo cual el cuerpo del enfermo padece alteraciones que impiden la correcta mineralización de los huesos.

En la edad adulta se sufren las mayores consecuencias de esto, esta comprobado que mas del 35% de los casos de osteoporosis tienen su origen en dicha alteración.

Los científicos comprobaron que luego de unos 6 meses de una alimentación libre de gluten, los niños presentaban una notoria mejoría en la salud de sus huesos y llegaron a la conclusión de que la exclusión temprana del gluten es determinante.

Si bien cuando el diagnostico de EC sucede a una edad adulta, el solo cambio en la dieta no basta para combatir las alteraciones oseas, esto demuestra que si el tratamiento comienza en la infancia las probabilidades de sufrirlas se reducen considerablemente.

De esta manera sería posible evitar las constantes pruebas para verificar los niveles de calcio y la exposición a las técnicas de radiación que tienen que sufrir los enfermos celíacos para controlar la salud de sus huesos.

 

La celiaquía no tratada genera una mal absorción de nutrientes y por consiguiente diversos desequilibrios en el organismo, una vez detectada el enfermo tiene que seguir una dieta exenta de gluten pero que además le provea todos los nutrientes necesarios.

Una de las complicaciones de la EC es la osteoporosis, para prevenirla hay que apegarse al tratamiento y procurar ingerir alimentos ricos en calcio y vitamina D.

Se deben consumir al menos 1200 miligramos de calcio y 800 a 1000 unidades de vitamina D para ayudar a que el mineral sea mejor aprovechado por el organismo.

 

 

La alimentación contra la osteoporosis se basa en:

  • Lácteos desnatados.
  • Pescados, en preferencia sardinas con hueso, salmón, arenque, caballa.
  • Vegetales de hoja verde  como espinacas, col rizada, acelga, etc.
  • Tofu.
  • Frutas, sobre todo naranjas.
  • Soja, garbanzos, judías blancas, lentejas.
  • Huevos.
  • Almendras.
  • Trigo sarraceno, quinoa, sésamo, amaranto, tapioca y teff.

 Cabe destacar que según el caso en particular el médico puede aconsejar que se complemente la dieta con suplementos dietarios de calcio y vitamina D.

 

calcio