Ley celíaca para todos

Les comparto un nuevo video que he creado basándome en un audio de la empresa coca-cola, cabe mencionar que no tiene ningún fin de lucro, su único fin es el de difundir y dar a conocer más acerca de la Enfermedad celíaca.

¿Cómo detectar la intolerancia al gluten?

El diagnóstico hoy por hoy se basa en concurrencia de sospecha clínica, serología y biopsia intestinal compatibles con la EC. Ninguna de las pruebas por sí sola confirma el diagnóstico.

 

Serología

Se ha demostrado la existencia de anticuerpos presentes en sangre de pacientes celíacos. Estos son:

  • Los anticuerpos anti-gliadina, con moderada sensibilidad y especificidad.
  • Los anticuerpos anti-endomisio, pobre sensibilidad en menores de 2 años e individuos con déficit selectivo de IgA. Su isotipo IgA goza de una especificidad cercana al 100%.
  • La transglutaminasa tisular, es el autoantígeno reconocido por anticuerpos anti-endomisio.

Todos estos anticuerpos tienden a negativizarse con la dieta de exclusión de gluten.

En algunos casos se ha observado un déficit aislado de Ig A

 

Biopsia

Métodos para realizar biopsias intestinales en la EC:

La cápsula de Crosby es una cápsula peroral. Con ella hay que hacer el seguimiento con rayos X para conocer su posición a lo largo del tubo digestivo, y sólo se puede tomar una biopsia cada vez. Una vez localizada la cápsula en el duodeno, la biopsia se realiza por succión desde el otro extremo de la sonda. No requiere anestesia ni sedantes, aunque se puede emplear.

El endoscopio es el sistema de la cámara y el tubo flexible. Y según donde se use el mismo recibirá diferentes nombres, así la gastroscopia es para tracto digestivo alto, y la colonoscopia para tracto digestivo bajo, cistoscopia para la vejiga urinaria, entre otras.

En el caso que nos ocupa se trata de acceder al tubo digestivo alto (gastroscopia), para conseguir llegar al duodeno, lugar en el cual se tomará la biopsia, mediante un accesorio del endoscopio.

La extracción consiste en un pequeño fragmento de mucosa intestinal que se analizará luego con el microscopio.

La mucosa intestinal de un niño celíaco no tratado es diferente a la de un niño sano. Con el microscopio se observa que las vellosidades están atrofiadas, es decir aplanadas. Si se compara con la mucosa de un individuo normal la diferencia es claramente apreciable. En el celiaco tratado adecuadamente, la mucosa llega a normalizarse resultando indistinguible de la un individuo sano.

 

Protocolo de las 3 biopsias:

En 1969 la ESPGHAN (European Society of Pediatric Gastroenterology, Hepatology And Nutrition) fijó los criterios diagnósticos de Enfermedad Celiaca (EC), conocidos como criterios de Interlaken, recomendando 3 biopsias intestinales para el diagnóstico de E.C:

La primera, cuando el niño acude por primera vez con síntomas sospechosos de la enfermedad. En ella se comprobará que existe una atrofia severa de las vellosidades y se procederá a la supresión del gluten de la dieta.

La segunda, cuando el niño lleve al menos dos años con la dieta sin gluten y hayan desaparecido los síntomas. Se trata de comprobar que la supresión del gluten haya conseguido la normalización de las vellosidades. Si ha sido así, el paso siguiente consiste en la reintroducción del gluten para ver si con ello se reproduce la alteración intestinal . Lo habitual es que ésta recaída anatómica (la atrofia) se acompañe de recaída clínica (diarrea, vómitos, pérdida de peso, etc.) pero no es raro que habiéndose reproducido ya la atrofia, el niño aún se encuentre asintomático, es decir sin síntoma alguno de la enfermedad. Esta reintroducción NO debe hacerse antes de los 6 años de edad (se podría dañar el esmalte de la dentición definitiva) ni en la pubertad por que se interferiría en el periodo de crecimiento rápido propio de esta edad.

La tercera biopsia trata de confirmar esta recaída. Suele hacerse a los 6 meses de la reintroducción del gluten o antes si reaparecen los síntomas o se producen alteraciones analíticas.

Debe conocerse que cuanto más prolongado sea el periodo en que se ha mantenido la dieta sin gluten, más probable es que se retrase la recaída de modo que la biopsia a los 6 meses puede ser “normal”. En tal caso, si la sospecha de la enfermedad está bien fundada, deberá repetirse posteriormente.

 La ESPGHAN, en mayo de 1990, en vista de los nuevos tests serológicos revisó los criterios diagnósticos para la EC, según los cuales si los síntomas (típicos o atípicos) y la serología son sugestivos, se realiza una sola biopsia, y si se observa mejoría con la dieta, se considera confirmado el diagnóstico. La nueva revisión en Boston (WCPGHN) en 2000, ratificó dichos criterios. Es un tema discutido y discutible. Los pacientes deben dejarse guiar por su pediatra. La secuencia completa es larga y molesta pero ofrece la mayor garantía diagnóstica para una enfermedad que es definitiva y que, por tanto, requiere un régimen de por vida.

 

Estudio genético

Se conoce la implicación del sistema HLA (cromosoma 6). Este sistema está encargado de vigilar que las células del organismo sean propias; está implicado en las enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide, etc.) y en la histocompatibilidad para realizar trasplantes. No se trata de un gen que si está mutado hay intolerancia y si está normal no.

De un modo simplificado, el HLA presenta innumerables variaciones (al igual que cada persona tiene una cara diferente, se podría decir que cada persona tiene un HLA diferente), pero hay una serie de estas variaciones del HLA que predisponen a padecer cierta enfermedad. Así, el HLA DQ2 se presenta en 95% de los celíacos, lo cual no implica que tener el HLA DQ2 signifique desarrollar la celiaquía (de hecho los celíacos son sólo un 2-5% de los portadores del HLA DQ2). Cerca del 5% restante de celíacos presentan HLA DQ8.

La forma de conocer el HLA es tan sencillo como obtener un análisis de sangre. Conocerlo puede ayudar para contrastar los HLA de los familiares de primer grado (padres, hermanos, hijos), especialmente, para conocer si hay más miembros susceptibles de desarrollar la intolerancia. Esto sólo ocurre en un 10% de los casos.

Estudios sanguíneos para detectar la EC

La enfermedad celíaca es un trastorno sistémico provocado por intolerancia permanente al gluten de la dieta en personas genéticamente susceptibles, con lesión inflamatoria inmunomediada del intestino delgado proximal. Para el diagnóstico se emplea la identificación histológica de la enteropatía por gluten. El diagnóstico precoz y el tratamiento con una dieta estricta libre de gluten son importantes para reducir la morbilidad y la mortalidad y permitir que los pacientes lleven una vida normal. Hasta el momento, el marcador serológico más sensible y específico para el estudio de la enfermedad celíaca es la determinación de anticuerpos de tipo IgA antiendomisio (EmA), que presenta una sensibilidad del 90% con una especificidad del 100%.

 La transglutaminasa tisular (tTG) ha sido recientemente identificada como el principal autoantígeno endomisial de la enfermedad celíaca; se trata de una enzima intracelular facultativa liberada por las células durante el estrés mecánico, infecciones y otras lesiones. Varios estudios demostraron que los títulos elevados de anticuerpos de tipo IgA contra tTG (tTGA) son predictores altamente sensibles y específicos de enfermedad celíaca, tanto en niños como en adultos, con rendimiento similar a la prueba de EmA. El análisis de la relación entre los títulos de EmA y de tTGA mostró una correlación positiva y significativa. También se observó una correlación significativa entre el título de tTGA y la gravedad de la lesión intestinal; esto último sugiere que los anticuerpos podrían cumplir un papel en la lesión inmunológica. En pacientes con enfermedad celíaca tratados con dieta sin gluten los títulos de anticuerpos contra tTG disminuyeron significativamente respecto de los pacientes no tratados; sin embargo, cierto porcentaje de pacientes todavía presentó positividad para tTGA luego de una dieta libre de gluten a largo plazo.

Fuente: bago.com

La celiaquía aparece en 1 de cada 70 embarazadas

Juan Carlos Vitoria, Jefe del Servicio de Gastroenterología Pediátrica del Hospital de Cruces, en Bilbao, y presidente del IX Congreso de la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica que se celebra en Bilbao, ha manifestado que la celiaquía es la enfermedad estrella de la edad infantil. “Probablemente la celiaquía es la patología genética más frecuente en el mundo occidental. Sabemos que es un modelo de enfermedad autoinmune donde se conoce la sustancia que desencadena la respuesta inmunológica, el gluten”.

Según el especialista, también se sabe la respuesta patogénica e inmunológica que produce la lesión intestinal y cada vez se conocen más complicaciones y repercusiones en la edad adulta de esta enfermedad. Sin embargo, ha añadido que existen trabajos recientes que hablan de una incidencia de celiaquía en una de cada 70-80 embarazadas.

“Estas pacientes celíacas que desconocen la enfermedad tienen mayor incidencia de abortos, hijos de bajo peso al nacer y de anemias severas, que precisan ingreso hospitalario durante la gestación”. Vitoria ha subrayado que es una patología que desaparece por completo cuando estas mujeres son diagnosticadas y sometidas a una dieta sin gluten.

El especialista ha recalcado que la enfermedad celíaca en las embarazadas es mayor que en la población general. Parece ser que el embarazo hace aflorar la base de la enfermedad celíaca. Probablemente se altera la inmunología y aparece con más frecuencia la celiaquía en ese periodo que en otras etapas de la vida.

Fuente: DMedicina.com

Enfermedad Celíaca y Síndrome Down

La determinación plasmática de los anticuerpos antiendomisio (AAE) debería agregarse a la pesquisa de enfermedad celíaca en pacientes con síndrome de Down. Así lo consideran investigadores de la Universidad Internacional de Cataluña quienes evaluaron la prevalencia de la patología intestinal en 284 sujetos con síndrome de Down. El análisis incluyó la determinación de las concentraciones plasmáticas de anticuerpos antigliadina (AAG) y AAE. Ante la positividad de los AAE se procedió a la biopsia yeyunal para descartar enfermedad celíaca.  

Los sujetos con sintomatología y parámetros bioquímicos indicativos de malabsorción también fueron sometidos a biopsia intestinal. En todos los participantes se evaluó además la presencia y duración de la sintomatología relacionada a la enfermedad celíaca así como otras patologías asociadas. El 6% de la muestra presentó resultados positivos para AAE, valor que descendió al 4.6% en el caso de AAG. En todos los casos el examen histopatológico evidenció lesiones celíacas típicas. El diagnóstico de enfermedad celíaca fue confirmado en 18 de los 19 sujetos sometidos a biopsia yeyunal. En este grupo, el 94% presentó AAE y el 78% AAG. La tasa de prevalencia mínima de enfermedad celíaca en este grupo ascendió al 6.3%. Con respecto a la evolución de la patología intestinal, la edad de inicio varió entre los 2 y 15 años. En la mayoría de los casos, el peso y la estatura se encontraron por debajo del percentilo 10. El 83% de los sujetos presentó síntomas de la enfermedad, mientras que en 3 casos la entidad fue clínicamente silente. Entre las patologías asociadas se encontraron anomalías cardíacas e hipotiroidismo secundario a tiroiditis autoinmune. La dieta libre de gluten produjo remisión de los síntomas, negativización de los marcadores serológicos y recuperación histológica, así como incremento significativo del peso y la altura.

La experiencia confirma la incidencia relativa de la asociación entre síndrome de Down y enfermedad celíaca. En algunos casos, el retraso en el diagnóstico de la patología intestinal puede deberse a que ciertos síntomas suelen ser atribuidos a la trisomía. La determinación de los niveles de AAG no es suficiente para identificar a los pacientes con sospecha de enfermedad celíaca. Por ello, la pesquisa de los AAE es indudablemente útil en la selección de individuos que deberían ser sometidos a biopsia yeyunal, finalizan los autores.

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